VER TODOS
El sonido más dulce
En los primeros meses de vida, el bebé recurre a llantos y a otros tipos de comunicación no verbal para decir lo que desea o necesita. Aproximadamente a los tres meses, puede comenzar a "jugar" con sonidos, gorjeando, haciendo gorgoritos y balbuceando. Entretanto, el bebé está escuchando su voz, observando sus expresiones faciales y aprendiendo cómo se estructuran las oraciones, mientras se prepara para ese mágico momento en que dice sus primeras palabras. Incluso si usted aprende algunas habilidades para esto, podrá ayudarlo a desarrollar el habla más rápidamente:
-
Hable, cante y balbucee frecuentemente con su bebé; responda positivamente cuando intente imitarla.
-
Elogie sus intentos por hablar con una sonrisa o con aplausos.
-
Utilice un "lenguaje infantil" con palabras cortas y simples para estimularlo a seguir hablando.
-
Describa lo que hace para que relacione las palabras con los objetos y las acciones. Por ejemplo, "Estoy preparando tu avena" o "Aquí está tu manta verde".
-
Léale en voz alta para ayudarlo a desarrollar su vocabulario.
-
Si no entiende lo que dice su bebé, repita lo que oye y pregúntele si está bien.
-
En lugar de responderle apuntando a algo o haciendo ruidos, hágale una pregunta que lo ayude a comunicar verbalmente lo que desea, como "¿Quieres tu osito?"
-
Cuando su bebé intente hablar, mírelo y demuestre que le está prestando atención.
La mayoría de los bebés comienzan a balbucear a los seis meses con palabras ininteligibles durante este tiempo, hasta que a los dos años comienzan a formar oraciones básicas. Si cree que su bebé se está quedando rezagado, consulte a su pediatra. Mientras antes se diagnostique un problema, más tiempo habrá para corregirlo.




